Quiere llevar «mucha luz» sobre el papel del
cuestionado Pío XII en la Segunda Guerra Mundial.
En una entrevista con el periodista israelí Henrique
Cymerman, publicada ayer en el diario español La Vanguardia, Francisco sugirió
que va a abrir los archivos del Vaticano sobre el Holocausto. Además, defendió
al polémico Pío XII, «el papa que lideró la Iglesia durante la Segunda
Guerra Mundial, al que le han tirado encima de todo», según dijo, al
cuestionar el papel jugado en ese período por las grandes potencias.
«A veces me da un poco de urticaria existencial cuando
veo que todos se la toman contra la Iglesia y Pío XII, y se olvidan de las
grandes potencias. ¿Sabe usted que conocían perfectamente la red ferroviaria de
los nazis para llevar a los judíos a los campos de concentración? Tenían las
fotos. Pero no bombardearon esas vías de tren. ¿Por qué? Sería bueno que
habláramos de todo un poquito», dijo Francisco.
Luego, el Papa indicó que una eventual apertura de los
archivos del Vaticano sobre el Holocausto «traerá mucha luz». Si bien
admitió que, sobre ese período, preocupa la figura de Pío XII, también destacó
que «hay que recordar que antes se lo veía como el gran defensor de los
judíos», que «escondió a muchos en los conventos de Roma y de otras ciudades
y en Castel Gandolfo».
«Allí, en la habitación del Papa, en su propia cama,
nacieron 42 chicos, hijos de judíos y otros perseguidos allí refugiados. No
quiero decir que Pío XII no haya cometido errores -yo cometo muchos-, pero su
papel hay que leerlo según el contexto de la época. ¿Era mejor, por ejemplo,
que no hablara para que no mataran más judíos o que lo hiciera?», agregó.
Cymerman fue una de las personas que trabajaron en las
sombras para que Francisco pudiera juntar el domingo pasado en el Vaticano a
los presidentes de Israel, Shimon Peres, y de la Autoridad Nacional Palestina
(ANP), Mahmoud Abbas, para una plegaria de paz. Cymerman conoció al Papa hace
más de un año cuando, gracias al rabino Abraham Skorka, le hizo una entrevista
en el Vaticano para el Canal 2 de la televisión israelí.
Durante la entrevista, el lunes pasado, un día después de la
inédita plegaria por la paz en los jardines del Vaticano, el Papa «se
mostró contento por haber hecho todo lo posible por el entendimiento entre israelíes
y palestinos».
Además habló de diversos temas, que van desde esa oración
por la paz sin precedente hasta el fundamentalismo, la persecución contra los
cristianos y el actual sistema económico, «que no es bueno» y que
«ya no se aguanta», ya que alimenta una cultura del descarte.
Al ser preguntado si es un «revolucionario», el
Papa con humor contestó: «Deberíamos llamar a la gran Mina Mazzini, la
cantante italiana, y decirle: «Prendi questa mano, zinga» y que me lea el
pasado, a ver qué (risas). Para mí, la gran revolución es ir a las raíces,
reconocerlas y ver lo que esas raíces tienen que decir el día de hoy. No hay
contradicción entre revolucionario e ir a las raíces. Más aún, creo que la
manera para hacer verdaderos cambios es la identidad. Nunca se puede dar un
paso en la vida si no es desde atrás, sin saber de dónde vengo, qué apellido
tengo, qué apellido cultural o religioso tengo».
Como en otras oportunidades, reivindicó su decisión de
reducir la seguridad que lo rodea para estar cerca de la gente. «Recuerdo
que en Brasil me habían preparado un papamóvil cerrado, pero yo no puedo
saludar a un pueblo dentro de una lata de sardinas. Es verdad que algo puede
pasarme, pero seamos realistas: a mi edad no tengo mucho que perder»,
dijo.
Al ser preguntado sobre el conflicto entre Cataluña y
España, Francisco contestó que «toda división» le preocupa.
«Escocia, la Padania, Cataluña. Habrá casos que serán justos y casos que
no serán justos, pero la secesión de una nación sin un antecedente de unidad
forzosa hay que tomarla con muchas pinzas y analizarla caso por caso»,
indicó.
Finalmente, al tocar el tema del Mundial, el Papa dijo:
«Los brasileños me pidieron neutralidad y cumplo con mi palabra porque
siempre Brasil y la Argentina son antagónicos». Y ante la pregunta de cómo
le gustaría que lo recordara la historia, respondió: «No lo he pensado,
pero me gusta cuando uno recuerda a alguien y dice: «Era un buen tipo, hizo lo
que pudo, no fue tan malo». Con eso me conformo».
El Papa podría abrir los archivos del Holocausto.
17/Jun/2014
La Nación, Por Elisabetta Piqué